La legalización del cannabis traerá consigo la creación de multitud de empleos como grower, experto dispensador o manicurero de cogollos

Todavía son muchos los países donde el cannabis es ilegal. La mayoría mantiene una legislación severa con respecto a la venta, cultivo y consumo de marihuana, ya sea con fines medicinales o meramente recreativos. Tan solo unos pocos países y estados de Estados Unidos se han unido a la corriente pro legalización, y allí la situación de todos los trabajadores de la industria del cannabis se ha normalizado, pero no es lo habitual. Hoy en día, los cultivadores de marihuana, los dispensadores, manicureros, cocineros de cannabis y hasta periodistas especializados tienen que recurrir a otros empleos para pervivir, manteniendo su afición escondida o poco aireada.

Aun así, mantenemos la esperanza, a sabiendas de que cada vez los estereotipos y los estigmas sobre el cannabis se van desvaneciendo, de que cuando la legalización llegue, estos trabajadores puedan disfrutar de su pasión sin ver perseguida su tarea. Igualmente, que todos aquellos que carezcan de trabajo y deseen formar parte de la industria, lo puedan hacer. Todo ello llevará indudablemente a una profesionalización del sector y, en definitiva, una mejora del producto final que adquirirá el consumidor.

En definidas cuentas, estos son los empleos del futuro de la industria del cannabis:

Dispensador de marihuana

En un dispensario de cannabis siempre habrá un trabajador detrás de la barra para asesorar al cliente, informarle y suministrarle el producto más adecuado a sus gustos. Se trata de un experto en marihuana, sabedor de todos los entresijos de la planta y conocedor de multitud de variedades que acertará a la hora de proporcionar el tipo de cannabis perfecto para cada momento. Todos los juegos de palabras posibles entre “bar” y “bud” están disponibles para definir la figura de este trabajador.

Grower

No se trata de un aficionado al cultivo de cannabis que tiene en su casa varias plantas a las que de vez en cuando les echa un vistazo para ver cómo van. Es un agricultor con todas las letras, si bien en el gremio de la marihuana se utiliza más el término grower. Responsable de un cultivo, es el encargado de controlar todas las fases, desde la germinación hasta la cosecha, gestionando los recursos necesarios para el buen crecimiento de las plantas de marihuana.

Pelador de cogollos

Justo después de la cosecha viene la poda, una tarea ardua y compleja que lleva horas y horas de trabajo y que requiere precisión, pericia y rapidez tanto para proporcionar unos cogollos limpios e impecables como para generar una alta producción al cabo del día. A pesar de que se trata sin duda de uno de los futuros trabajos de la industria de la marihuana legal, se está viendo amenazado por la aparición de máquinas de poda que ahorran muchísimas horas de trabajo y ofrecen una producción superior.

Cocinero de cannabis

El que es manitas en la cocina, lo es en casi todos sus ámbitos. También, seguro, en la cocina cannábica. La marihuana tiene cabida en multitud de recetas, y saber acertar con los derivados culinarios del cannabis no es fácil. Circulan por internet multitud de vídeos con productos de lo más atractivos y deliciosos, pero aún no se ven comercios donde únicamente se vendan bizcochos, galletas, pasteles o batidos con marihuana.

Periodista cannábico

El cannabis es a día de hoy un sector residual en el mundo de la comunicación. Existen revistas especializadas y páginas web que poco a poco toman más peso dentro de la red, y eso se debe a la situación legal de la marihuana en el mundo. Si esto cambia, será más habitual ver el cannabis en noticias que no estén relacionadas con la incautación de plantas o el narcotráfico, y muchos periodistas amantes de esta cultura podrán vivir de sus dos pasiones: el periodismo y la marihuana.

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